"Un punto azul pálido", fotografía tomada por la sonda espacial Voyager I desde una distancia de
6. 000 millones de kilómetros el 14 de febrero de 1990.
6. 000 millones de kilómetros el 14 de febrero de 1990.
Después de haber visto el vídeo de Carl Sagan "Un punto azul pálido" en mi página G+, reforzaré este post con pensamientos de otras grandes personalidades de manera que no pareza tan insignificante.
"Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad". Karl A. Menninger.
Al nacer y en los primeros meses de vida, toda persona carece de sentimientos benignos u hostiles. Durante la infancia y la adolescencia, adquirirá consciencia de lo que es correcto y de lo que no y potenciará o variará en la edad adulta. Esta adquisición vendrá determinada por la educación recibida, el nivel de cultura y el entorno social, entre otros factores.
Citando a Jean-Jacques Rousseau, "La naturaleza ha hecho al hombre feliz y bueno, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable " (o "El hombre es bueno por naturalea; es la sociedad la que lo corrompe").
Todo individuo estará sometido, a lo largo de su vida, a influencias económicas, políticas, religiosas, deportivas ... Es inevitable tener más simpatía o sentirse más o menos identificado con alguna de estas corrientes o modas, pero sin caer nunca en el fanatismo. Todos los extremos son nocivos. Recordemos a Bertrand Russell cuando decía:
"Aunque cincuenta millones de personas digan una estupidez, sigue siendo una estupidez".
Con todas estas ideas y conocimientos, se navega a lo largo de la vida en busca de la felicidad y el éxito, tanto en lo profesional como en lo personal. Pero hay que hacerlo con respeto para con los demás. "Sé amable con las personas con quienes tropiezas al subir. Son las mismas que encontrarás al bajar", decía W. Winchell. Si, por el contrario y plagiando a Nicolás Maquiavelo, "el fin justifica los medios" (*), al final debería surgir siempre la misma pregunta: ¿qué es lo que justifica el fin?
Lamentablemente, como señaló Antonio Gala, parece que, a menudo, "nuestra sociedad ha llegado a un momento en que ya no adora al becerro de oro, sino al oro del becerro".
Para terminar, mejor hacerlo con palabras del doctor Carl Sagan, complementando los dos posts. Palabras que todos deberíamos recordar y, sobretodo, nuestros líderes y gobernantes tener muy presentes.
"Si nos entregamos ante la superstición, la codicia o la estupidez podemos sumir nuestro mundo en una oscuridad más profunda que el periodo entre el colapso de la civilización clásica y el renacimiento italiano."
Como lo prometido es deuda (G+) y para no parecer catastrofista y dar un enfoque optimista de lo bien que lo podemos hacer todos juntos, adjunto la foto "El día que la Tierra sonrió", una joya de la Cassini desde Saturno a 1.500 millones de kilómetros de distancia el 19 de junio de 2.013.
"Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad". Karl A. Menninger.
Al nacer y en los primeros meses de vida, toda persona carece de sentimientos benignos u hostiles. Durante la infancia y la adolescencia, adquirirá consciencia de lo que es correcto y de lo que no y potenciará o variará en la edad adulta. Esta adquisición vendrá determinada por la educación recibida, el nivel de cultura y el entorno social, entre otros factores.
Citando a Jean-Jacques Rousseau, "La naturaleza ha hecho al hombre feliz y bueno, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable " (o "El hombre es bueno por naturalea; es la sociedad la que lo corrompe").
Todo individuo estará sometido, a lo largo de su vida, a influencias económicas, políticas, religiosas, deportivas ... Es inevitable tener más simpatía o sentirse más o menos identificado con alguna de estas corrientes o modas, pero sin caer nunca en el fanatismo. Todos los extremos son nocivos. Recordemos a Bertrand Russell cuando decía:
"Aunque cincuenta millones de personas digan una estupidez, sigue siendo una estupidez".
Con todas estas ideas y conocimientos, se navega a lo largo de la vida en busca de la felicidad y el éxito, tanto en lo profesional como en lo personal. Pero hay que hacerlo con respeto para con los demás. "Sé amable con las personas con quienes tropiezas al subir. Son las mismas que encontrarás al bajar", decía W. Winchell. Si, por el contrario y plagiando a Nicolás Maquiavelo, "el fin justifica los medios" (*), al final debería surgir siempre la misma pregunta: ¿qué es lo que justifica el fin?
Lamentablemente, como señaló Antonio Gala, parece que, a menudo, "nuestra sociedad ha llegado a un momento en que ya no adora al becerro de oro, sino al oro del becerro".
Para terminar, mejor hacerlo con palabras del doctor Carl Sagan, complementando los dos posts. Palabras que todos deberíamos recordar y, sobretodo, nuestros líderes y gobernantes tener muy presentes.
"Si nos entregamos ante la superstición, la codicia o la estupidez podemos sumir nuestro mundo en una oscuridad más profunda que el periodo entre el colapso de la civilización clásica y el renacimiento italiano."
Como lo prometido es deuda (G+) y para no parecer catastrofista y dar un enfoque optimista de lo bien que lo podemos hacer todos juntos, adjunto la foto "El día que la Tierra sonrió", una joya de la Cassini desde Saturno a 1.500 millones de kilómetros de distancia el 19 de junio de 2.013.
(*) Cabe decir que, en su momento, la cita de Maquiavelo pretendía lograr una sociedad segura en un tiempo inseguro.


Muy pero muy bueno.
ResponEliminaExcelente trabajo entrelazando las citas.
Muchas gracias, Cafe_Cafe. Me alegra que te haya gustado.
EliminaRecibe un cordial saludo.